dilluns, 13 d’abril de 2020

El mundo que vendrá (o no) [Diari de tarragona]

EUDALD CARBONELL

Investigador del IPHES, catedrático en la URV y codirector de Atapuerca
Eudald Carbonell, investigador del IPHES, catedrático en la URV y codirector de Atapuerca

Es una de las voces más reputadas que alertan de la trascendencia de esta pandemia. «Esto nos ha puesto ante el espejo y lo que hemos visto no nos ha gustado. No somos leales con nuestra evolución, es una advertencia severa», explica Eudald Carbonell, investigador del IPHES, Catedrático de Prehistoria en la URV y codirector del Proyecto Atapuerca. Carbonell cree que la Covid-19 «nos tiene que hacer abrir los ojos»: «Si no, vendrá el colapso por no haber afrontado cambios estructurales cuando hace años tuvimos las primeras advertencias».
Para el profesor de la URV se trata de una suerte de ultimátum, como también lo es en buena parte el cambio climático, para convertir la globalización en planetización: «Hay que eliminar la jerarquía como sistema de organización, porque los líderes no nos llevan a ningún sitio, promocionar la interdependencia y educar a la especie en estas transformaciones, que nos llevarán a un mundo nuevo». 

«Cooperar, no competir»

«Estas crisis nos tienen que servir para hacer un salto de fase. Hemos de integrar la diversidad y cooperar, y no competir», argumenta, alumbrando la idea de que el hombre no tiene más remedio que acometer cambios si no quiere desaparecer: «Para superar este momento y evitar otras situaciones similares en el futuro, hay que establecer unos mecanismos de colaboración y de interdependencia en el planeta. Nos encontramos ante una crisis que será definitoria sobre el futuro. En este proceso, la conciencia crítica de especie debe estar por encima de cualquier otro interés».  

 

 

LAURA ROIGÉ

Empresaria, presidenta de la Cambra de Comerç de Tarragona
Laura Roigé, empresaria, presidenta de la Cambra de Comerç de Tarragona

«Los ciudadanos no permitiremos que se juegue más con la sanidad y la educación. No serán sectores en los que se pueda recortar», avisa Laura Roigé, recogiendo ese sentir general de que la sociedad post Covid-19  defenderá con uñas y dientes ciertos pilares públicos. 
La presidenta de la Cambra de Comerç de Tarragona también cree que «aprenderemos a ser más autosuficientes» para poder procurar un abastecimiento más adecuado en tiempos de carencias: «Tendremos que ser más capaces de responder en emergencias con lo que producimos nosotros y que sea más estratégico. No puede ser que tengamos esos problemas con productos como respiradores o mascarillas». Roigé aventura una mayor conciencia crítica –«seremos mucho más exigentes con los políticos. En países como Brasil, EEUU o Inglaterra la gestión ha sido muy errática y los votantes no lo van a permitir»– y un cambio de mentalidad: «Esto nos ha demostrado lo débiles que somos, y no lo imaginábamos. Pecábamos de un fuerte individualismo. Hemos visto que dependemos mucho de los otros en temas estratégicos».
Por encima de esos escenarios, Roigé da por hecho una evolución positiva que ha llegado para perdurar: «A nivel empresarial, el mundo digital y ‘on line’ cogerá un empuje enorme. Veremos que es mucho más barato y menos contaminante. Es más asequible hacer una videoconferencia que enviar a alguien lejos para hacer una reunión».  

 

 

ÀNGEL BELZUNEGUI

Director Cátedra de Inclusión Social, sociólogo y profesor URV 
Àngel Belzunegui, Director Cátedra de Inclusión Social, sociólogo y profesor URV

 «Las dinámicas comerciales y del capital son tan fuertes que la sociedad en conjunto tiene muy pocas posibilidades de revertirlas, al menos con las estructuras que tenemos ahora», admite Àngel Belzunegui, doctor y profesor de Sociología en la URV. 
Él aventura cambios a medio término en las relaciones sociales y de manera temporal, pero no más allá: «A corto y quizás medio plazo experimentaremos cambios de interacción social, a nivel más micro, como saludarnos o ir a lugares muy concurridos. En función de cómo vaya el próximo invierno, si se descubre una vacuna o tenemos una serie de medicamentos que actúan y la enfermedad se cronifica, la mayor parte de la población volverá al ritmo de antes. Llenaremos de nuevo los bares y los estadios de fútbol. Me baso en evidencias de otras epidemias, como el sida, la más reciente». 

«Viviremos igual»

Belzunegui cree que «la gente puede tomar más conciencia del valor de tener ciertos recursos públicos al alcance de todos» pero no considera que los cambios vayan más allá. No habrá, a su juicio, una opción para reformular el sistema: «No va a suponer una enmienda a al totalidad en la forma de producción y consumo y en las relaciones comerciales. Volveremos a hacer un consumo exageradísimo de agua, y viviremos de la misma manera. No es una visión negativa, sino simplemente reflejar que hay dinámicas en la sociedad que son muy fuertes». 

 

 

OLGA XIRINACS

Escritora, poeta y profesora  de piano. Creu de Sant Jordi
Olga Xirinacs, escritora, poeta y profesora de piano. Creu de Sant Jordi

Olga Xirinacs escribe en cuarentena con un reto entre ceja y ceja: llegar al 11 de mayo, su aniversario, para cumplir 84 años y «dejar atrás los 83 años con 83 libros». «Es una especie de juego que me he planteado», cuenta, mientras toca el piano y ultima ese poemario, al tiempo en que se asoma desde su ventana a las vistas privilegiadas de la Rambla y el Mediterráneo. 

La cita bíblica: Mateo, 29

La laureada escritora tarraconense es crítica y no confía en grandes revoluciones tras la pandemia. Para ello cita a la Biblia, Mateo, 29: «A todo el que tiene, más se le dará, y tendrá en abundancia; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará». «Es una gran verdad –prosigue–, la hemos visto y la veremos más todavía. ¿Has visto algún donativo a la sanidad pública desde las alturas de los gobiernos?», se pregunta. 
«El mundo ha sido así. La gente hará lo mismo que siempre, por la propia resistencia de la sociedad. En ese sentido, soy pesimista y creo que la sociedad no cambiará. Esto se ha visto con el paso de los siglos, puede haber guerras incluso, pero luego no se piensa más en lo que se ha dejado atrás». Xirinacs cree que «puede haber algo de reacción» después pero que no perdurará en exceso, imponiéndose a la larga un sino concreto, para ella, volviendo a ese referente bíblico: «Los que más tienen tendrán más todavía. Y habrá gente que lo pasará mal porque la economía quedará muy tocada».  

 

 

JAUME DESCARREGA

Psicólogo clínico en el Hospital Sant Joan y profesor en la URV
Jaume Descarrega, Psicólogo clínico en el Hospital Sant Joan y profesor en la URV

«El ser humano tiene una memoria muy efímera, a corto plazo. Una cosa es lo que hemos recuperado y la otra lo que se puede mantener», explica Jaume Descarrega, psicólogo clínico en el Hospital Sant Joan de Reus. Este profesor en la URV ve difícil conservar esta nueva escala de valores a la que nos hemos asomado: «Hemos recuperado la posibilidad de dar importancia a aquellas cosas pequeñas que habíamos dejado en segundo plano, ese tiempo compartido con las personas que queremos, actividades que nos hacen sentir bien. Son cosas imprescindibles porque somos seres que emocionalmente nos vemos afectados por las cosas». Descarrega apuesta por «retener esta oleada, que no se evapore rápidamente», y que pasa por un «incremento del conocimiento emocional y la empatía». 

«Las crisis llevan progreso»

Descarrega destaca la dificultad para mantener este ritmo de vida pero «tenemos que hacer todos los esfuerzos posibles para que esto se pueda mantener». Ahí también se incluyen los gestos: desde la solidaridad con el vecino al aplauso a los sanitarios. «Se trata de compartir con el otro», apunta. Ese es el camino que según él hay que recorrer cuando desaparezca la crisis sanitaria, en la medida de lo posible: «Einstein siempre decía que las crisis llevaban progreso. Quizás esto nos sirva para volver atrás y recuperar lo que abandonamos con el avance tecnológico, sin renunciar a nada».  

 

 

NÚRIA VILANOVA

Doctora, coordinadora donaciones Banc de Sang en la provincia
Núria Vilanova, Doctora, coordinadora donaciones Banc de Sang en la provincia

«Deseo que cambie la sociedad, que aprendamos a vivir de otra manera, a consumir solo lo que necesitamos y a valorar el esfuerzo, no solo de los sanitarios, sino de todos, aunque soy algo escéptica. Es lo que me gustaría pero no sé si se podrá conseguir realmente», explica Núria Vilanova, doctora y coordinadora de donaciones en el Banc de Sang en el Camp de Tarragona y las Terres de l’Ebre. 
Ella es testigo estos días no solo del brutal esfuerzo sanitario sino del aluvión de iniciativas ciudadanas benéficas que espera que eche raíces y se prolongue en el futuro: «Me emociona ver cómo la gente se organiza por su cuenta, aporta dinero para comprar respiradores, hace mascarillas, ayuda a los demás…», cuenta ella, acostumbrada a llamamientos para las donaciones que suelen surtir efecto, también en estas semanas tan críticas.

«Que seamos más solidarios»

«Ojalá que quede algo de todo ello y que esto sirva para que la gente se vuelva más solidaria pero también pienso que costará cambiar, que el que es solidario lo era ya antes y lo será siempre y el que no, no lo será nunca. Hay muchas personas altruistas pero siempre son las mismas», añade Vilanova. 
La distancia entre el deseo y la realidad es amplia, pero Núria Vilanova sí cree que de estos días quedará una lección aprendida entre la población: «La gente será consciente de que la salud es muy importante y que no se puede jugar con ella ni especular, que hay que defender a los profesionales y al sistema y que no hay que permitir que vuelva a haber recortes».  

 

 

JORDI PLANAS

Informático, empresario, profesor universitario y mentor
Jordi Planas, Informático, empresario, profesor universitario y mentor

Una de las grandes decepciones es que los políticos siguen pensando como políticos y no como servidores públicos», critica Jordi Planas, empresario tarraconense, profesor universitario y pionero de la informática, además de colaborador de la Fundació Gresol, las conferencias de TEDx Tarragona o asesor en temas de accesibilidad del Col·legi d’Aparelladors i Arquitectes Tècnics de Tarragona. 

Reflexión en lugar de juego (*)

«No creo que haya cambios drásticos en las relaciones personales, aunque sea un deseo. Esto será un paréntesis», explica Planas, pesimista a la hora de intentar dibujar cómo puede ser el mundo tras la Covid-19: «Es la primera vez en la historia en que hay millones de personas encerradas y con la posibilidad de pensar, de reflexionar sobre el futuro, y lo que estamos haciendo es distraernos, pasar el rato. Seguro que hay gente que lo aprovecha pero en general va a ser una oportunidad perdida». 
Planas cree que «tomaremos conciencia de que la sociedad es mucho más débil de lo que parecía» y ve con seguridad un cambio duradero que, según varias voces, va a ser la gran herencia palpable de este confinamiento»: «El teletrabajo va a tener el empuje necesario para que cuaje. En 1976 hice un estudio ambicioso sobre la disminución de los usos de la vía pública con el teletrabajo, explicando que las oficinas no necesitarían tanto espacio. Ahora creo que se va a dar un salto definitivo». 

 

 

MÒNICA BULLÓ

Científica e investigadora, profesora de nutrición en la URV
Mònica Bulló, científica e investigadora, profesora de nutrición en la URV

«Soy bastante escéptica», arranca Mònica Bulló, profesora del Departament de Bioquímica i Biotecnologia de la URV e investigadora en el campo de la nutrición: «Tengo poca confianza en la especie humana y en nuestra capacidad de aprendizaje». 
Bulló cree que «estaremos obligados a cambios en el ritmo de vida por las consecuencias económicas» pero no pronostica una evolución profunda: «La sociedad cambiará porque forma parte de su dinámica pero no por este impacto. Hemos tenido otras epidemias, no pandemias, y la historia nos demuestra que la especie aprende relativamente poco, y que ha habido cambios pero ligados a otros aspectos». 
Bulló sí cree que «a medio plazo no habrá recortes en la sanidad pública pero luego dependeremos de cómo vayan los números y la economía mundial» y cree que hay una cierta conciencia de la importancia de la ciencia y la investigación: «Algo positivo hay. Hemos aprendido que hay cosas más relevantes que otras, y hemos demostrado versatilidad para cambiar las líneas de trabajo y empezar a construir respiradores, por ejemplo». 
Efímeros destellos sin traducción a largo plazo. «Una cosa es lo que deseo y otra la que creo que pasará. Espero que hayamos aprendido algo, pero estaremos sujetos a la economía. En épocas buenas no hubo problemas con la sanidad. Eso vino después, cuando se priorizaron otros intereses no tan colectivos». 

 

 

ORIOL GRAU

Actor, director de teatro y series de televisión, guionista y músico
Oriol Grau Actor, director de teatro y series de televisión, guionista y músico

«¡Ojalá esto nos cambiara a mejor!», exhorta el actor y director tarraconense Oriol Grau que, como otros, se mueve entre el deseo y la realidad: «Ha aparecido, aunque sea por obligación, ese mirarnos a nosotros mismos, la tranquilidad, el silencio, el descenso de la contaminación… Ojalá eso se traduzca en vivir mejor, pero mucho me temo que cuando esto pase seguiremos igual, llevando el mismo ritmo de vida consumista». 
El guionista sí celebra una reivindicación compartida como uno de los legados más sólidos que puede dejar la Covid-19: «Una de las cosas que cambiarán es la comprensión de que en el sistema sanitario se tiene que invertir, y no como gasto sino como inversión. Y creo que esa mentalidad se mantendrá. Si no, esos aplausos de las ocho de la tarde serían hipócritas». 
Las salas de teatro vacías
Para Grau, que estos días sigue programando funciones en la Sala Trono que se emiten a través de las redes –entre ellas algunas que ya preveían la llegada de una pandemia–, cree que «está bien que la gente se aferre a la importancia de la cultura en el confinamiento, aunque corremos el riesgo de pensar que es gratis y los que vivimos de esto sabemos que no es así». En cualquier caso, las consecuencias sobre los formatos de obras de teatro o conciertos serán profundas y de largo alcance: «Tardaremos mucho en volver a ver los teatros llenos y en juntarnos mucha gente en una sala».  

 

 

MERCEDES TERUEL

Directora de la Càtedra Innovació Empresarial, profesora en la URV
Mercedes Teruel, Directora de la Càtedra Innovació Empresarial, profesora en la URV

«A corto plazo iremos con más cuidado en el contacto personal. Se habla mucho de distanciamiento social, pero creo que es solo físico, que estamos más conectados que nunca», reconoce Mercedes Teruel, profesora en el Departament d’Economia de la URV. Para ella, todo dependerá de la duración y la gravedad de la crisis: «Somos animales adaptativos, podemos acabar siendo más solidarios pero también es posible que nos acabemos olvidando, depende de cómo acabe, de los efectos, de lo profunda que sea la cicatriz». 
La directora de la Càtedra per al Foment de la Innovació Empresarial cree que puede haber un debate en ciernes: «Todos tendríamos que pensar en qué tipo de globalización queremos, si queremos asumir una serie de costes, empezando por el medioambiente, o si podemos pasar a otro modelo». Para Teruel, «todo dependerá de cuál es el juego de los grandes lobbys y de las grandes potencias, aunque como sociedad todos podemos hacer cosas y organizarnos si queremos». Para la profesora de la URV, es difícil frenar una tendencia a ser «individuos que se acostumbran a mirar a sí mismos y no alrededor». 
Esa posible reflexión alrededor del futuro capitalismo quedará a expensas de la gravedad de la crisis: «Hay que ver cuál es el impacto social y colectivo. Puede generar cambios, otra cosa es que la crisis sea suficientemente larga y grave como para que eso pase».  

 

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